Edad Materna Avanzada

 
Por ciento de oportunidad de concebir cada mes. Pero una mujer promedio de 40 años de edad tiene solamente un 5 por ciento de oportunidad de concebir cada mes. A medida que más mujeres eligen aplazar la maternidad hasta finales de sus 30’s e inicio de sus 40’s, estudios muestran que casi la mitad de las mujeres mayores de 40 años experimentaran casos de infertilidad. Debido a que la fertilidad femenina generalmente disminuye dramáticamente a partir delos 35 años de edad, es importante que las mujeres con estas características se sometan a una pronta evaluación y a un tratamiento agresivo.

Fertilidad y edad

Numerosos estudios señalan una disminución constante en la fecundidad femenina (la oportunidad de concebir en cualquier mes dado) con el incremento de edad. Incluso si todos los factores de fertilidad son óptimos, una mujer promedio de 25 años de edad tiene un 25.

Además de la disminución en la fecundidad, las mujeres mayores experimentan un incremento en la incidencia de abortos involuntarios. Una de cada tres mujeres mayores de 40 años embarazadas tiene posibilidades de sufrir abortos espontáneos. Además, uno de cada 60 bebés nacidos de madres mayores de 40 años presenta anormalidades genéticas.

Aunque hay muchas explicaciones posibles, la relación entre la edad y la disminución de la fertilidad (y el incremento de abortos espontáneos) se debe principalmente a anomalías en el mismo óvulo. Los altos índices en la distribución de cromosomas anormales son un factor importante que puede explicar el índice menor de embarazos exitosos en mujeres mayores.

Tomando en cuenta esos factores, las mujeres mayores de 40 años que estén preocupadas por su fertilidad deben someterse a una evaluación lo más pronto posible. Sin embargo, antes de iniciar cualquier evaluación, es importante discutir algunas consideraciones especiales para mujeres mayores de 40 años que deseen concebir. Entre estas están problemas de salud general, ya que las mujeres mayores de 40 son más propensas a padecer problemas de salud como diabetes, hipertensión, enfermedades cardiacas, las cuales pueden complicar el embarazo. Por lo tanto, las mujeres mayores que estén considerando embarazarse deben someterse a una evaluación médica integral, en la que debe incluirse una mamografía. El incremento en la incidencia de anomalías genéticas en infantes nacidos de mujeres mayores de 40 significa que las mujeres mayores que se embarazan deben considerar seriamente someterse a una amniocentesis: una prueba prenatal en la cual el fluido del saco que rodea al feto es examinado en busca de problemas o a una muestra de vellosidades coriónicas, en la cual se toman muestras y analizan similarmente pequeños bultitos en forma de dedos que hay en la placenta.

Agilizando la evaluación

Los expertos en fertilidad a menudo le aconsejan a los pacientes en sus 20’s y 30’s que intenten durante un año concebir sin ayuda antes de continuar sometiéndose a evaluaciones de fertilidad más profundas. Pero en el caso de mujeres que estén próximas a los 40, una evaluación de infertilidad básica es el mejor camino a seguir después de intentar concebir sin ayuda durante seis meses.

Estudios indican que la demora en la búsqueda de diagnostico y tratamiento puede perjudicar seriamente las oportunidades de concebir en mujeres mayores. El tratamiento no es siempre necesario, pero en casos en los que existan condiciones conocidas o desconocidas de infertilidad sin atender, el paso del tiempo afectará negativamente las oportunidades de embarazo en mujeres mayores.

Reserva ovárica:

Las evaluaciones de fertilidad para mujeres mayores consisten en los mismos exámenes y procedimientos que se realizan en mujeres jóvenes. Las mujeres nacen con la cantidad de óvulos que tendrán el resto de sus vidas, por lo que mientras más mayor sea una mujer al momento de intentar embarazarse, más importante será su provisión de óvulos, lo cual se conoce como reserva ovárica. Analizar las reservas ováricas de mujeres mayores es crucial para obtener un diagnostico y determinar las opciones de tratamiento.

La reserva ovárica describe el potencial reproductivo de una mujer de acuerdo a la cantidad y calidad de sus óvulos. Actualmente, la mejor forma disponible de medir las reservas ováricas es un examen de sangre que deberá ser tomado durante el segundo o tercer día del ciclo menstrual de la paciente. Este examen registra el nivel de la hormona folículo estimulante (FSH) en la sangre. Este análisis es muy importante al momento de elegir el tratamiento óptimo para la paciente y darle una idea realista de sus oportunidades de tener éxito y lograr embarazarse.

Otro examen, la prueba de clomifeno puede revelar más información sobre la reserva ovárica. El CCT consiste en tomar muestras de sangre durante días específicos del ciclo menstrual, junto con la administración de tabletas de citrato clomifeno.

Además de la edad, otros factores como fumar, historia familiar de menopausia precoz, reducción en los intervalos de los ciclos menstruales y cirugía ovárica previa pueden disminuir la reserva ovárica de una mujer.

El Centro de Ciencias de la reproducción del área de la bahía es un pionero en los tratamientos de infertilidad, incluyendo la FIV con donación de óvulos y la construcción de la familia LGBTQ . Vamos a trabajar con usted para ayudarle a alcanzar sus sueños de tener un bebé.

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